El punto de encuentro para las familias
Este restaurante conquista a quienes buscan platos deliciosos para compartir en familia: pizzas, hamburguesas, pasta y ensaladas. El espacio ocupa una antigua bodega y las mesas siguen distribuidas entre barricas de vino de Oporto.
En invierno, Pip cuenta con una acogedora chimenea perfecta para los días más fríos. En verano, el protagonismo se lo lleva su tentadora terraza con maravillosas vistas al río Duero.
Es una excelente opción tanto para niños como para adultos y, los fines de semana, suele haber animación infantil.